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Las diez propuestas educativas de los finalistas del Global Teacher Prize 2016

Las diez propuestas educativas de los finalistas del Global Teacher Prize 2016

El Global Teacher Prize, considerado el Nobel de la docencia, se falló el 13 de marzo y la profesora palestina Hanan Al Hroub se alzó como ganadora. Su labor, junto a la de los otros nueve finalistas, es un verdadero ejemplo de dedicación a pesar de las circunstancias. Procedentes de Japón, Estados Unidos, Finlandia, Kenya, Australia, Reino Unido, India, Pakistán y Palestina, los contextos y los recursos con los que cuentan estos diez profesores excelentes son muy distintos, pero todos comparten su amor por la profesión y el afán de sacar lo mejor de cada uno de sus alumnos. Te contamos sus historias para que descubras qué puedes aprender de ellos, de su forma de enseñar y su manera de ver la educación.

DIEZ EXPERIENCIAS DE LOS MEJORES DOCENTES

  1. 1. Hanan Al Hroub: la paz y el aprendizaje a través del juego. Criada en un campo de refugiados, la profesora palestina ganadora del Global Teacher Prize 2016 se esfuerza cada día para ofrecer a sus alumnos una educación más allá de los contenidos. Transmitir el valor de la paz a sus estudiantes es esencial para ella y utiliza la no violencia como hilo conductor de sus clases, ya que muchos de los niños a los que enseña han sufrido la guerra, el rechazo y el exilio. Además, es una firme defensora del juego como herramienta de aprendizaje, ya que le permite motivar a los estudiantes, darles autonomía y confianza y adecuarse a sus necesidades en cada caso.
  2. 2. Aqeela Asifi: educar para impulsar el cambio social. Se formó como profesora en Afganistán, pero tuvo que huir del país con la llegada de los talibanes y se instaló en el campo de refugiados de Kot Chandana, en Pakistán. Cuando vio que las niñas no tenían derecho a la educación por el mero hecho de ser mujeres, pidió prestada una tienda de campaña para enseñarles a leer y escribir. Utilizaba telas o el suelo a modo de pizarra y escribía a mano los libros de texto. El número de estudiantes fue creciendo y la tienda se convirtió en una escuela reglada de educación Primaria. Aqeela ha dado clases a más de 1.000 niñas durante los últimos 20 años en el campo de refugiados, donde ya hay nueve escuelas con 1.500 alumnos, 900 de ellos niñas. Gracias a su defensa de la igualdad de oportunidades, las mujeres tienen formación, se gradúan y aportan a la sociedad, la educación se valora como herramienta indispensable al margen del sexo y se han reducido los matrimonios tempranos y forzados.
  3. 3. Robin Chaurasiya: el empoderamiento de los más débiles. Esta profesora de origen indio nacida en Los Ángeles comenzó a dar clases tras ser expulsada de las Fuerzas Aéreas estadounidenses por su sexualidad. Fundó Kranti, una escuela sin ánimo de lucro en el distrito rojo de Mumbai, con el objetivo de impulsar el cambio a través de las niñas y jóvenes que viven en la zona, muchas de ellas víctimas de la trata o hijas de prostitutas. A la escuela acuden alumnas de distintas edades, desde los 12 a los 20 años, distintos idiomas, etnias, formación, religiones y castas. El currículo que tratan incluye no solo escritura, geografía o inglés, sino también pensamiento creativo, yoga, meditación, teatro o educación en la salud. Con el afán por ofrecerles una educación integral en la que ellas mismas fueran protagonistas, Robin ha logrado que, al margen de sus recursos y capacidades, muchas de ellas se hayan convertido en profesoras y líderes de la comunidad, y hayan impartido talleres y conferencias por todo el mundo.
  4. 4. Joe Fatheree: métodos innovadores como clave de la motivación. Cuando este profesor estadounidense comenzó a dar clases comprendió que los métodos que había aprendido no motivaban sus estudiantes, así que decidió innovar. Utilizó el hiphop para que sus alumnos aprendieran literatura y la asistencia, la disciplina y los resultados mejoraron. Desde entonces y durante más de 25 años, ha luchado por involucrar a sus alumnos en las clases a través del aprendizaje por proyectos y la oportunidad de trabajar con empresas y líderes de la industria local, ha contribuido a crear materiales educativos y ha diseñado un programa implantado en más de 30 ciudades con el que, una vez graduados, los alumnos pueden poner en marcha negocios emprendedores. Sus estudiantes crean música, libros y cortos profesionales sobre todo tipo de temas, como la pobreza o el acoso escolar, utilizan tecnologías como la impresión en 3D o los drones, diseñan propuestas con Minecraft y comparten conocimientos con otros estudiantes y organizaciones del país.
  5. 5. Colin Hegarty: comprender las matemáticas con flipped classroom. Sus padres, inmigrantes irlandeses en Reino Unido, le transmitieron la importancia de la educación y fue el primero de su familia en acudir a la universidad para licenciarse en Matemáticas. En sus clases, este docente londinense ha adoptado la metodología de la pedagogía inversa o flipped classroom para enseñar a alumnos de entre 11 y 18 años. Sostiene que no hay nadie malo en matemáticas, solo es cuestión de trabajo y de recibir un apoyo y un aprendizaje adecuados. Ha creado más de 1.500 videos educativos online que se utilizan en escuelas de todo el país a través de la iniciativa Hegarty Maths y es uno de los 50 blogueros más importantes de Reino Unido.
  6. 6. Richard Johnson: la ciencia y la tecnología como vehículos de aprendizaje. Este profesor australiano ha creado el primer laboratorio científico para niños, a través de crowdfunding, el apoyo de empresas locales y los 25.000 dólares que recibió por el Premio a la Enseñanza de Ciencias 2013. En él sus estudiantes utilizan la tecnología y la realidad aumentada para trabajar juntos en temas de ciencia y robótica, y aprovechan la impresión en 3D para aprender de forma transversal todas las áreas del currículo. Incluso han escrito y publicado un libro infantil sobre una de las teorías ganadoras del Premio Nobel que ahora se muestra en el Museo del Nobel de Estocolmo. Los resultados académicos de su escuela han mejorado notablemente desde que se puso en marcha el laboratorio.
  7. 7. Ayub Mohamud: compromiso con la sociedad y contra la violencia. Después de trabajar en escuelas rurales, donde luchó para que las familias comprendiesen la importancia de la educación para sus hijos, enseña empresariales en Nairobi. Su objetivo es transmitir a sus estudiantes no solo conocimientos, sino también las habilidades y destrezas necesarias para que se conviertan en emprendedores con inquietudes sociales. Sus estudiantes han desarrollado, por ejemplo, una iniciativa de producción de tejas elaboradas con residuos sólidos que podría cambiar la vida en regiones pobres de Kenia afectadas por el cólera o la malaria y los derrumbes durante la temporada de lluvias. Además, Ayub trabaja para combatir la radicalización y la violencia, ha impulsado una red de docentes contra el extremismo y ha desarrollado programas y propuestas educativas para integrar mensajes anti-radicales en materias como la educación religiosa islámica.
  8. 8. Maarit Rossi: matemáticas prácticas y cotidianas. Profesora de matemáticas en Finlandia, un seminario sobre aprendizaje constructivo le abrió los ojos a una nueva forma de enseñar su asignatura. Su objetivo es demostrar que las matemáticas no son aburridas, sino divertidas y estimulantes, una herramienta para entender el mundo que nos rodea y no una lista de reglas y cifras. Para ello, sus estudiantes trabajan a menudo fuera de la clase, a través de proyectos relacionados con problemas de la vida real. Sus métodos han mejorado los resultados de su escuela en matemáticas hasta situarlos por encima de la media en PISA y en las evaluaciones nacionales, y su enfoque se ha probado ya en varias escuelas de todo el país.
  9. 9. Michael Soskil: aprendizaje conectado y social. Este profesor estadounidense sostiene que los alumnos necesitan conexiones emocionales significativas para aprender. Por eso, implica a sus estudiantes en proyectos de aprendizaje a distancia y utiliza la tecnología multimedia para ponerles en contacto con otros alumnos de más de 70 países e, incluso, con la Estación Espacial Internacional, para llevar a cabo iniciativas con aplicación práctica y trascendencia social. Por ejemplo, sus estudiantes colaboraron con escolares griegos y niños de Nairobi para recaudar dinero y conseguir filtros de agua para dos escuelas situadas en las barriadas de la ciudad. Los estadounidenses crearon videos para explicarles matemáticas y los keniatas, a cambio, les enseñaron swahili. La escuela en la que trabaja Michael, Wallenpaupack South Elementary School, supera la media del Estado pese a situarse en una de las zonas más pobres, y los aprobados en matemáticas alcanzan el 100 %.
  10. 10. Kazuya Takahashi: creatividad y compromiso. Formado en Estados Unidos, desarrolla su carrera educativa en su país natal, Japón, donde ha puesto en práctica técnicas de enseñanza basadas en piezas de LEGO que permiten a sus estudiantes construir el conocimiento con sus propias manos. Ha desarrollado un programa que estimula la creatividad de los alumnos y, en colaboración con la Asociación Japonesa para el Ascensor Espacial y la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial, organizó la primera competición de diseño de un ascensor espacial para estudiantes de secundaria. Kazuya mantiene que no debe haber distinción entre lo que se aprende dentro y fuera del aula, apuesta por un enfoque innovador e inclusivo y anima a sus alumnos a ser creativos e independientes en un país donde el sistema educativo es muy estricto y las trayectorias profesionales suelen estar preestablecidas. Para ello, opta por un aprendizaje responsable que fomente la ciudadanía global y, por ejemplo, organiza actividades de voluntariado en el extranjero. 

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