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La vida en las cuevas: Una animación para conocer a los hombres de las cavernas

¿Cómo vestía el primer morador de las cavernas? ¿Qué dibujaba en el interior de sus paredes? Estas incógnitas quedan perfectamente resueltas gracias al recurso La vida en las cuevas, una intuitiva animación de la página web del departamento de Educación, Política Lingüística y Cultura del Gobierno Vasco. La vida en las cuevas narra visualmente las características y los aspectos más cotidianos del hombre durante el Paleolítico: desde su estatura y vestimentas hasta sus diferentes tipos de herramientas y las primeras expresiones artísticas a través de la pintura en las paredes.

Esta animación online realiza un recorrido general de la existencia del hombre de cromañón y su antecesor, el hombre de Neanderthal, en el sedentarismo al aire libre y, en especial, en las cuevas con asentamientos de entre 15 y 20 individuos. Hace espacial hincapié en las herramientas para la caza y el fuego, así como en la técnica de estos homínidos para el desarrollo del primer arte rupestre.

EL HOMBRE DEL PALEOLÍTICO

El recurso nos guía en un principio por la línea del tiempo del Paleolítico para situarnos en el contexto de la época. Luego, nos muestra la capacidad craneal de esta primera estirpe de los Homo sapiens y la reducción de su estatura, causada por la falta de alimentos, pero útil como medida evolutiva al disminuir las necesidades energéticas de su cuerpo.

La animación cuenta con una navegación lineal en la que vamos adentrándonos, a ritmo de clic, por los elementos ornamentales de sus ropas, la domesticación del perro como ayudante fiel para la caza o el uso del fuego. Este último era de gran utilidad como medio de protección ante posibles depredadores, y resultaba fundamental en la preparación de las comidas. Los alimentos cocinados eran más saludables e higiénicos, ya que el calor exterminaba los parásitos y bacterias que pudieran contaminarlos.

La vida en las cuevas se propone como un recurso educativo para introducir a los más jóvenes en el estudio de este período de nuestra historia más lejana, y acercarlos a una realidad con importantes vestigios en nuestro país. En la vertiente cantábrica, por ejemplo, existen numerosas cuevas con arte rupestre, entre ellas la de Altamira, en Santillana del mar (Cantabria), donde pueden apreciarse pinturas de los hombres de las cavernas en las paredes de las grutas.

La animación, además, nos explica la técnica del soplado o la estampación de las propias manos a través de pigmentos de origen vegetal o mineral mezclados con resina o grasa para su conservación.

¡Sumérgete en la prehistoria y aprende sobre el hombre que habitaba en las cavernas!

Web: http://www.hiru.com/c/document_library/get_file?uuid=ec995a72-7c3b-45de-abfc-cafea205aea1&groupId=10137

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