Volver al listado

El sida sigue siendo tabú en las aulas

Cada vez se da más importancia a la educación relacionada con el VIH y aumenta el número de docentes preparados para informar al respecto, pero el sida sigue siendo un tema que apenas se aborda en las aulas. Estos son algunos resultados de la Encuesta sobre el progreso mundial en materia de VIH y SIDA de 2011-2012. ¿Avance, retroceso o estancamiento?, realizada por UNAIDS (ONUSIDA en España) y auspiciada por la UNESCO.

EN LA TEORÍA, PERO NO EN LA PRÁCTICA

El estudio, publicado este año, se centra en el ámbito educativo como espacio ideal para promover la información sobre estos temas, ya que cuenta con una amplia cobertura geográfica y es una buena forma de acceder a los jóvenes a través de personal competente y formado. El objetivo era comprobar cómo ha evolucionado la educación sobre VIH y sida y, pese a que las conclusiones apuntan a una mejora general, también descubren indicadores preocupantes de estancamiento. Por una parte, casi todos los países tienen una política clara sobre VIH para el sector educativo y reservan espacio para este tema en sus planes de estudios y en la formación de los docentes. Pero la realidad es que apenas se habla en profundidad de VIH y sida, y las medidas establecidas al respecto no siempre se aplican.

EDUCAR, EL MEJOR RECURSO CONTRA LA DISCRIMINACIÓN

Entre los principales retos de la educación en este ámbito destaca la necesidad de que todos los estudiantes, sin importar su sexo o condición, reciban información sobre el VIH científica, de calidad, contextualizada y adecuada a su edad. Para ello, los docentes deben tener una formación suficiente y completa, material informativo y el apoyo de las administraciones educativas, además de disfrutar de la libertad y confianza necesarias para poder hablar con sus alumnos sobre sida y otros temas relacionados, como la sexualidad. El informe también añade que la familia, como parte de la comunidad escolar, debe implicarse en el apoyo y refuerzo de la educación en este tema.

Todo ello generará las condiciones necesarias para una respuesta adecuada del sector educativo ante el VIH y, en último término, contribuirá a crear una ciudadanía saludable y concienciada. El estudio concluye que, en el futuro, la educación debe jugar un papel protagonista en la lucha contra la discriminación y la estigmatización, y en la formación de jóvenes y adultos con capacidad de pensamiento crítico y conductas responsables respecto a su salud. Solo a través de la formación se logrará el triple objetivo cero que persigue ONUSIDA para 2015: cero nuevas infecciones por VIH, cero discriminación y cero muertes relacionadas con el sida.

Más información:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *