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Seis errores que tus hijos deben evitar en la recta final de curso

Seis errores que tus hijos deben evitar en la recta final de curso

Las últimas semanas del curso, con la llegada de los exámenes y evaluaciones finales, resultan especialmente complicadas para los estudiantes. El nerviosismo de última hora y la acumulación de trabajo son típicos en esta época y llevan a los alumnos a cometer algunos errores que solo empeorarán la situación. Recopilamos seis prácticas comunes que tus hijos deben evitar en la recta final de curso y te damos algunos consejos e información para apoyarles.

SEIS FALLOS FRECUENTES EN ÉPOCA DE EXÁMENES

  1. 1. Dormir menos horas. Para disponer de más tiempo de estudio en las últimas semanas de curso muchos estudiantes tienden a robarle horas al sueño. Sin embargo, esta práctica más que común es una equivocación. Dormir es fundamental no solo para que el cerebro y el cuerpo descansen y se pueda retomar el estudio con fuerzas renovadas al día siguiente. Lo es también para que lo estudiado quede fijado durante más tiempo en nuestra mente, como indican algunos estudios. Además, debe evitarse estudiar hasta muy tarde, ya que al final del día es cuando menos se rinde, y es mejor ir a la cama tranquilos, sin nerviosismo.
  2. 2. Limitarse a memorizar. La memoria es solo una parte del estudio y nunca debe centrar todos los esfuerzos del alumno. Esto es clave en las semanas y días previos a los exámenes, porque los nervios afectan de manera negativa al proceso de memorización y recuerdo. Es más fácil que tu hijo se quede en blanco si solo ha tratado de memorizar que si ha analizado, relacionado y comprendido los temas. Anímale a utilizar esquemas y resúmenes y lograr entender el proceso que subyace tras un concepto complejo y explicar los contenidos, en vez de recitarlos sin reflexionar sobre ellos.
  3. 3. No comer correctamente. Con los nervios de los exámenes y el afán de aprovechar al máximo el tiempo, tu hijo puede recurrir a comidas rápidas, escasas o desequilibradas. Debes evitarlo, porque una alimentación correcta es esencial para un buen funcionamiento de la mente y el cuerpo. Anímale a hacer descansos para comer con calma, práctica que además le ayudará a desconectar. Es importante beber agua abundante, hacer cinco comidas al día, ligeras pero nutritivas, comer fruta, frutos secos y alimentos ricos en vitaminas, sales minerales, oligoelementos e hidratos de carbono, que tienen efectos positivos en la concentración, la memoria y el rendimiento intelectual. No hay que abusar de bollería industrial, alimentos con grasas saturadas o demasiada azúcar, ni estimulantes como el té, el café o las bebidas energéticas. Aquí, aquí y aquí tienes algunos consejos y alimentos recomendados al respecto.
  4. 4. Abandonar las rutinas. Durante la época de exámenes se tiende a abandonar cualquier otra práctica que no sea el estudio. Puede que tu hijo necesite dedicar más horas al repaso antes de la evaluación final, pero no debe renunciar a mantener unos horarios, realizar descansos cada cierto tiempo, parar para hacer las comidas necesarias y desconectar con otras actividades. Por ejemplo, es muy positivo dedicar un rato al deporte, ya que relaja, incrementa la concentración, combate el estrés y, en general, mejora el rendimiento.
  5. 5. Distraerse o caer en la desorganización. El sobreesfuerzo y la exigencia de esta época pueden llevar a tu hijo a verse superado y ceder al caos o distraerse. Recuérdale que solo debe tener a su alcance aquellas herramientas que necesita para estudiar y dejar a un lado el móvil, por ejemplo, que solo contribuirá a interrumpirle. Además, es fundamental que mantenga su escritorio y su habitación en orden, establezca un plan de estudio y lo respete para no pasar de una asignatura a otra o de un tema a otro de manera desorganizada y frustrante debido a los nervios y la presión. El resto de la familia deberá esforzarse en respetar el silencio y el espacio de estudio y facilitar lo más posible un entorno adecuado.
  6. 6. Dejarse llevar por el nerviosismo. El estrés, los nervios y la ansiedad son los peores enemigos del estudiante. Controlar la respiración, evitar los pensamientos negativos, afrontar los problemas de frente o realizar alguna actividad física pueden ayudar a tu hijo a mantener la calma. En este artículo encontrarás información sobre este problema y algunos consejos que puede poner en práctica. Por vuestra parte, en casa, intentad mantener un clima de tranquilidad, no presionéis al niño o adolescente y tratad de apoyarle en todo lo posible para darle confianza y seguridad. 

¡Ánimos!

Equipo Superpadres.com para aulaPlaneta

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