«El alumno ha pasado de receptor a agente activo en el aprendizaje».| Colegio Santa María del Naranco. Escuela Digital Referente

29 de Enero 2017

«El alumno ha pasado de receptor a agente activo en el aprendizaje».| Colegio Santa María del Naranco. Escuela Digital Referente

Actualidad aulaPlaneta

El Colegio Santa María del Naranco de Oviedo es pionero en la aplicación de la tecnología en sus aulas, en las que ya las está utilizando y con gran éxito desde el curso 2016-2017.

Ángeles Huerta, administradora general; Jaime Nicolás, director general; y Carlos Hevia-Aza, coordinador pedagógico de ESO y Bachillerato, nos explican cómo el centro ha realizado este proceso de transformación e innovación educativa que les ha permitido seguir ofreciendo un servicio educativo de calidad, totalmente adaptado la nueva realidad de la sociedad y a las necesidades de los alumnos y sus familias.

  1. ¿Podríais explicarnos brevemente la historia del centro y su proyecto educativo?

Nuestro Colegio tiene una historia de 118 años, en el transcurso de la cual ha sabido ir adaptándose a los cambios sociales para proporcionar un servicio educativo de calidad desde la filosofía del humanismo cristiano.

2. En vuestra opinión, ¿qué creéis que aporta la digitalización a la educación y qué ventajas tiene respecto a la educación tradicional?

La digitalización aporta actualidad en la forma de acceder a la información y a la comunicación. Por otro lado, utiliza los lenguajes tanto verbales como icónicos propios de los niños y jóvenes de hoy. Para los profesores constituye la posibilidad de proponer a sus alumnos actividades atractivas con feed-back inmediato. Los avances de inteligencia artificial están abriendo grandes caminos en el aprendizaje adaptativo para que cada alumno pueda seguir su propio ritmo; en fin, las ventajas son innumerables.

3. ¿A qué retos tuvo que enfrentarse el centro cuando decidisteis dar el paso hacia la digitalización de las aulas?

Por un lado se tuvo que conseguir la adhesión de la mayor parte del equipo docente al proyecto, y la implicación de las familias explicándole cuál era nuestra apuesta de futuro y conseguir su aceptación.  Y por otro el de encontrar la fórmula para hacer que el proyecto fuera viable a nivel económico.

4.  Visto en perspectiva, ¿se podría decir que ha sido un camino fácil?

La dificultad del camino depende de la envergadura del proyecto. Es decir, no ha sido un camino fácil, pero la seguridad en las ventajas de alcanzar la cima nos hizo perseverar y relativizar las dificultades.

5. ¿Habéis contado desde el primer momento con la colaboración de toda la comunidad educativa del centro para avanzar en la digitalización de las aulas?

No, como todo proyecto novedoso y que supone abandonar la zona de confort, ha ido sumando seguidores a medida que se ha ido avanzando.

 

¿Cuáles son las competencias que debe incorporar un buen gestor de centro?

Las competencias de un buen gestor de centro están en saber ponderar las dificultades, valorar sus posibilidades y diseñar la estrategia para avanzar.

7. Educación y digitalización: ¿cuál debe ser el equilibrio para que se deje de ver como una amenaza desde ciertos sectores?

La digitalización no es otra cosa que una herramienta para la educación.

No hay espacio para fijar equilibrios, aunque los sectores pueden sentirse amenazados cuando sus intereses no vayan alienados con el objetivo de alcanzar un nuevo proyecto.

8. Como centro usuario de aulaPlaneta, ¿cómo creéis que podemos ayudar a los centros educativos a superar temores o limitaciones en el uso de la tecnología en el aula?

Un producto de calidad que no falle, formación para su uso y contribuir a que el docente pueda visualizar su utilidad para motivar su uso. La ecuación no es sencilla, los horarios y agendas del profesorado son limitados. En cualquier caso, la necesidad impulsada por el actual contexto nos ha hecho ser mucho más proactivos a la hora de afrontar cambios.

9. ¿Ha cambiado mucho la educación en los últimos años?

Ha cambiado mucho. El alumno ha pasado de receptor a agente activo en el aprendizaje. Todas las piezas de este puzle que compone el proceso de enseñanza-aprendizaje se han recolocado en torno a esta idea. Las metodologías han pasado del individuo al grupo, de la memoria a la emoción, de la capacidad a la competencia… Por supuesto, la tecnología ha pasado de la comunicación simple y unidireccional al empoderamiento y la capacidad crítica.

10. ¿Veremos desaparecer el libro en papel por completo?

El libro en papel quedará como un objeto de colección; se leerán nuestras novelas y exámenes en formato digital.

11. Desde vuestra posición y experiencia, ¿cómo valoráis la relación entre transformación digital, evolución de la sociedad y cambio del sistema educativo? 

La comunicación, la capacidad de argumentación, la participación, la reflexión crítica… son elementos que la tecnología (en especial las redes y su gestión) ha llevado a ocupar un lugar central en nuestras vidas y a configurar un nuevo modelo de sociedad. Hemos visto que el sistema educativo ha de generar consciencia sobre la necesidad de organizar cada vez más información y hacerla circular cada vez más rápidamente con visión crítica y selectiva.

A pesar de vivir en una sociedad 3.0, hay parte de la educación que aún está bajo los paradigmas de la sociedad 1.0: interpretación de datos, jerarquía, roles, trabajos definidos y una tendencia al orden. Si la escuela no prepara para el cambio tecnológico, la sociedad sufre; si la tecnología va por delante de la educación, la sociedad sufre: no se adapta a los cambios y aumenta la brecha social.

Si la educación consigue adaptarse a dichos cambios, la sociedad prospera y la igualdad comienza a ser posible.

Esta consciencia de la transformación digital ha de ser un eje sobre el que construir un modelo educativo.

12. ¿A qué retos tuvo que enfrentarse el centro cuando decidisteis dar el paso hacia la digitalización de las aulas?

Ser los pioneros fue complicado. El precio de los equipos era muy alto, tuvimos que adaptar las aulas invirtiendo mucho dinero en medios audiovisuales, tuvimos que traer fibra hasta el Centro y hubo muchos obstáculos tecnológicos que salvamos con paciencia y tenacidad.

Hubo mucho diálogo con las familias, hubo que buscar materiales buenos y adecuados, pero siempre con mucha ilusión y las ideas muy claras. El tiempo nos ha indicado que estábamos en el camino correcto; camino que otros han seguido con lo que hemos allanado nosotros.

13. ¿Qué papel creéis que pueden desempeñar las familias en este proceso de transformación digital que se está llevando a cabo en la educación?

Es fundamental, las familias tienen que apoyar el proyecto pedagógico del Centro y colaborar siempre en esta transformación. Nuestras familias (algunas, muy pocas) pudieron llegar a tener dudas y transmitirlas a sus hijos hasta que vieron que los alumnos pueden ser independientes y autónomos: fue un gran reto.

14. La nueva Ley de Educación potenciará un modelo de enseñanza por competencias y no por asignaturas. ¿Qué opináis al respecto?

Compartimentar el conocimiento (en asignaturas) ha sido una manera de organizarlo que ha funcionado en una época en la que los trabajos también lo estaban. La complejidad del siglo XXI y la integración de muchos y distintos ámbitos de conocimiento en un mismo entorno han cambiado las reglas de la educación.

Las competencias proporcionan una respuesta y espero que toda nueva legislación educativa lo contemple como eje vertebrador. Ha habido reformas desvirtuadas en su aplicación. Algunos han entendido que innovar implica usar tecnología sin más. Creo que la clave de toda innovación ha de estar en lo que van a aprender tus alumnos, todo lo demás habrá de estar al servicio de eso.

Esa espero que sea la clave de este modelo: queremos que nuestros alumnos pasen de las capacidades (concepto estático) a las competencias.

En nuestro centro, tenemos claro que la educación del siglo XXI pasa necesariamente por desarrollar en nuestros alumnos la capacidad de adaptación: desarrollar competencias clave. Para lograrlo, hemos de lograr llevar las competencias, en un camino de concreción curricular, hasta el alumno. 

Hemos visto claro que, en este camino de concreción, la evaluación será el motor que pueda dirigir y controlar los demás elementos curriculares.

15. ¿Qué competencias consideráis que deberán tener los alumnos que en los próximos años se incorporen al mundo laboral?

Los requerimientos del pasado hoy son bastante secundarios e incluso ridículos:

Puntualidad, pulcritud y exactitud fueron, entre otras, las cualidades que destacó en 1951 la American Management Association para directivos y trabajadores de oficina… Ahora todo eso es ridículo y simple. La vertiginosa velocidad a la que los avances tecnológicos y sociales nos están impulsando hace imposible dar una respuesta con garantías a esta gran pregunta: ¿Para qué tenemos que prepararnos?

En un entorno de cambio permanente la capacidad de adaptación es crítica, y la gestión correcta del cambio es fundamental para estar preparados y ser talento útil.

Por lo tanto, sea lo que sea que venga, hay una cosa clara: hemos de prepararnos para poder cambiar: habilidades de comunicación y saber trabajar en proyectos, habilidades de flexibilidad y adaptación, mostrar interés por aprender con una mente abierta y creativa…

16.Y ya para terminar, ¿cómo será la educación del futuro?

Seguiremos avanzando en tecnologías más punteras, con mucha relevancia en idiomas e inclusión.

En cuanto a los equipamientos físicos: aulas digitales diáfanas, sin pupitres, con cristales que dejen ver a los compañeros trabajando. Con sistemas informáticos nuevos y pantallas interactivas gigantes en todos los rincones.