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Cómo trabajar la empatía en clase

La empatía debería ser un valor que cualquier persona debería trabajar, poner en práctica y pensar sobre él. La necesidad de ponerse en el lugar del otro y entender a los demás tiene una importancia capital en una sociedad cada vez más compleja y cambiante. Además, el valor de la empatía guarda una estrecha relación con otros valores como la alteridad o la identidad, todos ellos de gran importancia en la formación de la persona. Es por ello, que estos valores han de ser trabajados tanto por parte de los alumnos como de los propios docentes. Por nuestra parte os dejamos con un par de materiales que pueden servir a ambos propósitos.

  • Un documental: A cielo abierto, de Mariana Otero.

En el año 2013, la directora de A cielo abierto rodó alrededor de 180 horas de material audiovisual sobre las idas y venidas del equipo educativo y de los jóvenes y niños habitantes del centro Courtil. Situado en la frontera franco-belga y en base a teorías psicoanalistas freudianas y lacanianas, este centro acoge a todos aquellos niños y niñas afectados por una serie de trastornos psíquicos y sociales que les dificulta, cuando no imposibilita, llevar una vida en sociedad dentro de unos parámetros más o menos normalizados. El resultado de esa investigación de campo, que fue reducida de esas mentadas 180 horas a una extensión de largometraje estándar, fructificó en A cielo abierto: película/ensayo que esquiva el análisis clínico de las respectivas condiciones de los habitantes de Courtil pero también una visión moralista sobre como tratar con ellos y/o enseñarlos, para abrazar en cambio una mirada virgen en la que la diferencia no es un problema si no una dificultad basada en la incomprensión.

Y es que, a pesar del potencial amarillista y melodramático del material de partida de este documental, Otero pone en pantalla el día a día de alumnos y docentes del Courtil sin definir clínicamente los diferentes trastornos que afectan a sus más jóvenes protagonistas ni tampoco compadeciéndolos. Más bien al contrario, A cielo abierto se plantea desde la intención de comprender a los niños y niñas de Courtil, de empatizar con ellos para así poderlos acompañar en su camino a una mayor integración en la sociedad que se encuentra fuera de los muros del centro. El mismo camino por el que transitan los maestros de Courtil, que día tras día tienden puentes con sus alumnos, a través de actividades personalizadas y adaptadas a cada una de las problemáticas que presentan los habitantes del centro. Representaciones teatrales, en las que los alumnos interpretan a los maestros y viceversa, clases de música y de dibujo, charlas de igual a igual con ellos o, también, la realización de alguna de las secuencias de A cielo abierto son algunas de las actividades que buscan un terreno común en el que adolescentes y niños puedan comunicarse de igual a igual con sus supervisores.

Adultos que, a su vez, deben aprender sobre los niños y adolescentes a su cargo para poder enseñarles a relacionarse con los demás y así convertirse en personas autónomas. Todo un ejemplo, cinematográfico y también pedagógico, alrededor de la empatía hacia el diferente como forma de aprendizaje para alumnos, docentes y, gracias a la perspectiva de Otero, también para los espectadores de A cielo abierto.

 

Más información

Trailer de la película.

Presentación y coloquio de A cielo abierto.

 

  • Una novela gráfica: María y yo, de Miguel y María Gallardo.

María y yo fue publicada en el año 2007 y su (co)autor es el propio padre de María: Miguel Gallardo. En el mundo del cómic desde finales de los setenta, su serie de historietas Makoki, y María y yo han sido dos de sus grandes éxitos. En el caso de María y yo, se trata de un cómic muy vinculado al mundo educativo y que está a medio camino entre un relato social y uno más costumbrista ya que “simplemente” relata las vacaciones de María y su padre en un hotel de Canarias. Sin embargo, nuestra protagonista, tiene una serie las particularidades ya que es autista (de forma más correcta, tiene un trastorno del Espectro Autista (TEA)) y por ello, este simple viaje se convierte en toda una aventura.

El TEA le fue diagnosticado a María a los ocho años. Si bien, desde los diez meses, sus padres detectaron que tenía retraso psicomotor ya que no reaccionaba a juegos o caricias, no sonreía, no usaba los brazos y no mostraba afecto. En resumen, se mostraba ausente, siendo esta una de las características del TEA, este “plegarse” hacia el interior evitando el contacto con la gente junto con las conductas repetitivas como forma de “ordenar” y entender su mundo, por ello María necesita rutinas y planificación y las alteraciones tienen un gran impacto en su día a día. Esto se conoce como atención túnel.

Por el contrario, en el caso concreto de María, esta dispone de una memoria casi eidética para los nombres de la gente que entra en su vida, consiguiendo relacionarlos todos. Esta cantidad ingente de nombres cobra forma gracias a los dibujos de su padre siendo esta una de las claves del éxito y del valor pedagógico de la obra. Estos dibujos e imágenes simples y sintéticos que sirven para la propia María y que permiten transmitir ideas y situaciones, acabaron por convertirse en la base de la obra. De esta forma, el autor consiguió implicar a su hija y, a nosotros, lograr hacernos ver de forma directa la vida de alguien con TEA.

Como comentábamos al principio, este cómic esconde un gran potencial pedagógico tanto para aquellos interesados en la atención a las necesidades especiales como para aquellos que lo están en la educación en valores. Además de eso, sigue siendo una obra totalmente recomendable por su forma de mostrar la alteridad, la necesidad de empatía, de comprensión, de tolerancia y de amor por lo diferente todo ello con un sentido positivo, de superación y adaptación. Por último, si bien el objetivo de Gallardo no es entrar en los aspectos más dramáticos y evitar la compasión, también hay espacio para mostrar la falta de empatía y de sensibilidad social de muchas personas “normales” que ante una persona con espectro autista muestran su falta de comprensión. De esta forma podemos trabajar tanto el valor como su ausencia.

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