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Aprendizaje localizado: el Currículum local

En muchas ocasiones, la aplicación pedagógica de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) parece estancarse en la mera teoría, sin llegar a ofrecer unos resultados prácticos que confirmen o descarten su efectividad real. Una situación que puede atribuirse a las dificultades económicas que implica la implementación de las TIC en el mundo educativo, a la desconfianza que generan en la comunidad docente muchas veces debido, precisamente, a la escasez de puestas en práctica que garanticen su viabilidad o, entre tantas otras, a la falta de coordinación entre las posibilidades educativas de las TIC y el aprendizaje de contenidos curriculares obligatorios para todos los alumnos. Pero, a falta de una solución para todos estos obstáculos, esta última cuestión curricular sí parece encontrarse en vías de solución de la mano de una metodología escasamente conocida pero de creciente seguimiento como es el Currículum Local.

 

El estado de la cuestión

Entendemos por Currículum Local (CL) el aprendizaje de materias curriculares a través de la experiencia y la investigación del alumnado en su entorno más inmediato, muchas veces fuera de las paredes del aula. Su aplicación aparece como respuesta a la necesidad de hacer efectivo el aprendizaje y empoderar a los alumnos como agentes activos de la sociedad en la que aprenden. Su aparición se ha dado ya en algunas escuelas, pero también en algunas empresas y ciudades o poblaciones en general, convertidas en itinerarios de aprendizaje que abarcan, entre otros, lo histórico, lo social, o lo artístico. Un conjunto de saberes a transmitir que emparentan esta aplicación educativa práctica de las TIC con teorías pedagógicas como la de las inteligencias múltiples de Howard Gardner, el aprendizaje activo de John Dewey, la necesariedad educativa de que la acción siga a la observación defendido por Johan Heinrich Pestalozzi, el desarrollo personal a través de la exploración del entorno estudiado por Maria Montessori, el valor del juego como elemento de aprendizaje propio de Jean Piaget, la fusión del aprendizaje y experiencia vital de Dewey W. Kilpatrick… entre muchas, muchas otras corrientes educativas.

 

Principios pedagógicos y responsabilidades docentes

Pero, pese a echar sus raíces en los principios de estos vastos modelos pedagógicos, el CL bebe directamente de los principios propuestos por el modelo TPACK (Technological, Pedagogical And Content Knowledge) de Judy Harris, por su vinculación al m-learning y a los dispositivos móviles que hacen posible la creación de itinerarios pedagógicos creados por GPS, y a los contenidos propios del Area Based Curriculum. Una iniciativa que adapta la mentada teoría de las inteligencias múltiples de Gardner y los principios de del Diseño Universal del Aprendizaje, y que abarca los siguientes ámbitos del aprendizaje: emocional, lingüístico, naturalista, matemático, artístico, emprendedor y social, cinestético, espiritual y de servicio comunitario.

Aunque estas valiosas influencias traen consigo una responsabilidad añadida: el aprendizaje, esta vez por parte de los docentes, en metodologías activas del aprendizaje apoyadas en dispostivos y tecnologías TIC. Un docente que se preste a aplicar el CL en el aula, y por ende, en su centro educativo, puede disponer de numerosos cursos formativos sobre su uso y aplicación, para así obtener, en el caso de que no disponga de estas habilidades, de conocimientos tecnológicos, sobre la creación de contenidos pedagógicos en plataformas virtuales, y sobre como relacionar los conocimientos curriculares a transmitir con el entorno en el que se creará el itinerario que hace posible el CL.

 

Beneficios pedagógicos del CL

Pero, una vez aclarado qué es y de dónde viene esta metodología, repasemos ahora los beneficios de su implementación.

  • Incorpora el barrio en el que se encuentra la escuela o comunidad educativa que implementa el CL como entorno de aprendizaje. A cambio, dicho barrio se ve beneficiado por la actividad estudiantil que aprende de él, en línea con lo ofrecido por el aprendizaje servicio, generando actividades de aprendizaje social y colaborativo.
  • A resultas de lo anterior, el alumnado aprende de su entorno directo de forma lúdica y activa, convirtiéndose además en agentes activos y comprometidos con su entorno.
  • Potencia la vocación científico tecnológica y artística a través del aprendizaje STEAM.
  • Conecta aprendizaje formal e informal, integrando elementos curriculares con otros propios de la vida real.
  • El grado de motivación ofrecido por el CL es más que considerable, al aunar el aprendizaje por proyectos con la puesta en práctica del conocimiento adquirido y la mentada cotidianeidad del entorno en el que se genera el aprendizaje.

Un conjunto de beneficios educativos que confluyen en el CL, y que esperamos que os hayan resultado interesantes, que compartáis este post si ha sido así, y que en el caso de que ya lo apliquéis en vuestro centro, también compartáis vuestras experiencias al respecto con todos nosotros.

Para saber más:

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