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Digital storytelling: relatos digitales al servicio de la educación

A grandes rasgos, el relato digital comprende aquellas narraciones hechas a partir de y para un medio digital, generalmente a través de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC). Pese a todo, su uso suele aplicarse a la construcción de cápsulas narrativas de corta duración, que funcionan a modo de diarios personales en formato audiovisual o como una forma de expresar opinión sobre un u otro tema por parte de sus usuarios. Una visión un tanto reduccionista de estas narraciones, probablemente debida a la imitación por parte de muchos usuarios del formato popularizado por youtubers e instagramers, que sin embargo merece ser contemplada, una vez más, desde una perspectiva más amplia que ponga en valor tanto su practicidad como, también, sus virtudes pedagógicas.

 

Los beneficios de narrar a través de las TIC

Pese al barniz de modernidad que acompaña al hecho de que estas narraciones se construyan a través de las TIC, muchos de los beneficios pedagógicos ofrecidos por la elaboración de estos relatos en el aula son muy similares a los de otras narraciones no digitales, pese a que la narración digital sí goza de una serie de ventajas respecto a otros formatos narrativos anteriores en el tiempo.

  • La narración digital fomenta la creatividad del alumnado de forma potencialmente más libre que otras formas audiovisuales, ya que permite la integración de diferentes formas comunicativas o narrativas sin otro límite que no sea el de imaginación de sus usuarios.
  • Promueve la alfabetización y dotes narrativas audiovisuales y mediáticas de una forma más inmediata que mediante otras prácticas audiovisuales en el aula. La interconexión de las TIC a través de Internet permite la apropiación por parte del alumnado de materiales y fragmentos visuales o escritos ajenos que luego, a modo de collage, pueden ser reordenados o contextualizados en una narración que los articule en un sentido muy diferente del que fueron pensados originalmente.
  • Implica una serie de competencias en el uso de las TIC de cara a construir estos relatos, lo que vincula la elaboración de estas narraciones al aprendizaje significativo de conocimientos tecnológicos o al aprendizaje por proyectos. En este mismo sentido, el conocer cómo y cuándo utilizar uno u otro recurso técnico para conseguir un desarrollo narrativo determinado implica también un ejercicio del pensamiento crítico y de la alfabetización digital.
  • Su uso es enormemente práctico desde una perspectiva material ya que, al contrario de que otras técnicas narrativas relacionadas con el audiovisual introducidas en el aula, no requieren de una gran infraestructura para la obtención de un resultado digno y probablemente muchos de vuestros alumnos ya gocen de los recursos necesarios para dar sus primeros pasos en este tipo de narraciones, si es que no los han dado ya fuera del aula.
  • La mentada interconexión de las TIC permite el intercambio de estas narraciones a través de la Red sin apenas coste ni esfuerzo, lo que facilita su distribución y visionado o lectura por parte de otros alumnos o del profesorado, cuya función en la introducción de estas formas narrativas en el aula merece su propio espacio.

 

El rol del profesorado frente a la narración digital

Muy probablemente, vuestros alumnos sepan más sobre como elaborar una narración digital más o menos estándar (véase los vídeos que inundan internet a imagen y semejanza de los de los más afamados youtubers), que vosotros o nosotros mismos. Lo que, como explicaremos a continuación, no significa que vuestro papel sea de menor importancia cuando se trata de la elaboración de estos relatos en el aula y su posterior exhibición en la escuela o a través de Internet.

  • Ayudad a vuestros alumnos a planear el qué y el como de sus narraciones digitales. Para acotar las infinitas posibilidades que ofrece el formato, os recomendamos que seáis vosotros quienes planteéis la duración de la narración y el o los temas sobre los que debería girar el relato a elaborar por el alumnado, evitando en lo posible que sean de carácter autobiográfico. En otras palabras, intentad evitar una repetición del modelo youtuber por parte de vuestros alumnos. No dejaría de ser un acto de pereza creativa, paliada a base de imitar una forma narrativa ya existente y más que explotada, que, además, puede coartar la iniciativa creativa de los más tímidos y tímidas del aula.
  • Pese a la inmediatez que se presupone a un formato de estas características, no tengáis prisa, ni tampoco se la trasladéis a vuestros alumnos. Aprovechad los tempos escolares para que el proyecto avance paso a paso, a través de algunas sesiones de investigación sobre el tema elegido y otras que permitan al alumnado reflexionar sobre cómo abordarlo desde las múltiples posibilidades, algunas de ellas mixtas, que ofrecen estas narraciones.
  • Si lo veis conveniente, y una vez las hayáis visto o leído, estrenad las narraciones digitales de vuestros alumnos en la escuela, promoviendo un debate posterior alrededor de la consecución de los objetivos planteados. También, y como se ha explicado anteriormente, podéis aprovechar las posibilidades de Internet para su visionado, aunque sí os recomendamos que este se dé de modo centralizado, en la página web de la escuela o de vuestra asignatura, para así moderar las opiniones y comentarios que vuestros alumnos tengan de estas piezas e incidir en su alfabetización digital y netiqueta.

¿Lleváis a cabo narraciones digitales en vuestras clases? Si es así, os pedimos que compartáis vuestras experiencias e impresiones al respecto con todo nosotros, y este post con todos vuestros contactos.

 

Para saber más:

Artículo: Los relatos digitales y su interés educativo, por José Luís Rodríguez Illera y Gloria Londoño Monroy.

Vídeo: Presentación del MOOC de @educaINTEF sobre el uso educativo de la narración digital.

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