Volver al listado

Ocho claves de la educación australiana

Huésped de los Juegos Olímpicos del año 2000, que tuvieron lugar en la ciudad de Sidney, Australia, o Mancomunidad de Australia en su nombre oficial, es una monarquía constitucional federal parlamentaria situada, como todos sabemos, en las antípodas.  Como también, y tal y como se deduce de la composición de su bandera nacional, conocemos el pasado colonial de Australia, que fue fundada en 1788 como colonia penal por parte de Inglaterra, después de que pescadores y exploradores europeos, concretamente holandeses y portugueses, llegasen a este país oceánico durante el siglo XVI. Un régimen colonialista que se desarrolló a costa de las vidas y la cultura aborígenes a lo largo del siglo XIX hasta fructificar, en 1901, como una federación de seis colonias inglesas bajo el nombre de Confederación australiana. Datos históricos, más o menos conocidos, que han eclipsado otros aspectos de este país como pueda ser la estructura y parabienes de un sistema educativo de gran calidad y que os resumiremos en los ocho puntos siguientes:

  1. En Australia, la educación obligatoria comprende de los 6 hasta los 16 años de edad del alumnado. Igualmente, la educación escolar tiene una duración de 13 años, y queda dividida en 3 bloques diferenciados: primaria, que se extiende durante 7 u 8 años, secundaria, de 3 o 4 años de duración, y la secundaria superior, que dura entre 1 y 2 años. Tras este periodo, el alumnado puede acceder a la educación terciaria, que incluye educación superior y educación vocacional y formación.
  2. Fruto de su vínculo y pasado colonial respecto al Reino Unido, la lengua oficial del sistema educativo australiano es el inglés. Pero a pesar de esto, numerosas escuelas y centros educativos ofrecen una formación bilingüe o en otras lenguas que no sean la inglesa.
  3. El sistema de calificación de la educación australiana tiene una particularidad respecto al de otros países: la Australian Qualifications Framework (AQF), un sistema de evaluación propio para la educación terciaria del país a partir de diez niveles de clasificación que sirve como acreditación dentro del mundo educativo y también en el laboral.
  4. Australia recibe gran cantidad de estudiantes venidos de otros países, especialmente en edad de cursar su educación terciaria. Tanto es así que un 43% de las inscripciones de alumnado internacional se da en educación superior, y un 26% en educación vocacional y formación.
  5. El aprendizaje en competencias tecnológicas básicas resulta de una gran importancia para el sistema educativo australiano, con lo que una formación en este sentido se da entre el alumnado de edades muy tempranas. Al respecto, y además de que todas las escuelas tengan ordenadores y conexión a internet, estadísticas pertenecientes al año 2017 aseguran que un 52% de los alumnos de 12 años habían utilizado un ordenador portátil en los 5 años anteriores, mientras que el porcentaje aumentaba hasta un 74% entre el alumnado de 16 años.
  6. La mayoría de los estudiantes australianos que cursan educación secundaria (un 85%) se sienten motivados por su escolarización. Un 65% lo ven como una oportunidad de entrar en la universidad, un 63% asegura que hace que sus padres se sientan orgullosos de ellos, un 62% lo ven como una forma de encontrar un trabajo en el futuro y un 58% cree que así se preparan para esforzarse más de cara a sus evaluaciones.
  7. La escolarización pública en Australia alcanza el 60% de los estudiantes en primaria y secundaria, quedando el 40% restante repartido en centros de gestión privada y los llamados centros independientes. Dentro de la educación terciaria, la mayoría de las universidades australianas son de gestión pública, y en cualquier caso constan de importantes programas de ayudas y becas para los estudiantes que cursen estudios privados y tengan dificultades para costeárselos.
  8. El sistema público de educación primaria y secundaria australianas opera bajo la responsabilidad de la administración estatal y territorial, mientras que el gobierno Federal ayuda a subvencionar las escuelas privadas e independientes del país, y gran parte de la educación terciaria.

Para saber más:

Web: Educación y formación de Australia (en inglés).

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *